Debido a ti nunca me alejé tanto de la acera. Debido a ti aprendí a no correr riesgos, para no salir nunca lastimada. Debido a ti me cuesta confiar, no sólo en mi, sino no en todo aquél que me rodea. Debido a ti tengo miedo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario