El tiempo pasa, incluso aunque parezca imposible, incluso a pesar de que cada movimiento de las manecillas del reloj duela como el latido de la sangre al palpitar detrás de un cardenal. El tiempo transcurre de forma desigual, con saltos extraños y treguas insoportables, pero pasar, pasa.... Incluso para mí. ♥

viernes, 2 de enero de 2009


Hay no me puedo quejar disfrazado de vestido
Despertaste en mi el sentido del verbo amar
no no me puedo quejar aunque a veces no te entienda
no hay mal que por bien no venga lo que sea será
No me puedo quejar me enseñaste a no ser frágil
y aunque no fue nada fácil el tiempo me ayudo
y seguirás conmigo mientras quiera yo.